Cars In Traffic At Crossroads From Above

Mireia Lajara Boyero
Abogada
AGM Abogados – Sabadell

Este breve análisis parte del hecho cierto en el que un vehículo se encontraba correctamente estacionado en la vía,  el denunciante estaba fuera del mismo y con la puerta trasera derecha abierta, desabrochando el cinturón de seguridad de la silla reglamentaria de su hija. Siendo que la puerta abierta ocupaba parte de la vía destinada al tráfico, la misma fue colisionada  por otro vehículo como consecuencia de la falta de pericia de su conductor. De la prueba practicada se constató que la puerta en ningún momento llegó a impactar contra el denunciante, así como que  tampoco lo hizo el vehículo causante de forma directa.

Tras la vista celebrada en el Juicio de Faltas se dictó Sentencia absolutoria confirmando la inexistencia de relación de causalidad entre la conducta imputada y el resultado lesivo afirmado, no por falta de acreditación de la conducta penalmente relevante, sino por una detallada y ponderada valoración de aquellos hechos – “valorando en conjunto la prueba practicada, se considera que no ha resultado suficientemente acreditada la relación de causalidad entre la dinámica del accidente y la cervicalgia postraumática y dorsolumbalgia” –.

El denunciante interesó que se dictara Auto de Cuantía Máxima en base a lo dispuesto en el Art. 13 de la Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor. La compañía aseguradora se opuso basándose en los mismos argumentos recogidos en la Sentencia. Finalmente, se ha denegado la petición al estimarse no procedente el dictado del Título Ejecutivo bajo el siguiente argumento “en la medida en que el Auto Ejecutivo se dicta a favor de la persona que se considera perjudicada/lesionada  por un hecho de la circulación y en la sentencia dictada tras el plenario se declaró expresamente la inexistencia de relación causal entre las lesiones y el siniestro, no cabe pues, dotar al denunciante de un Título Ejecutivo formalmente apto para ejercer una acción ejecutiva, pero destinado a no prosperar en la misma. En consecuencia no se dictará Título Ejecutivo, sin perjuicio del derecho del denunciante al posible ejercicio de acciones declarativas ante la jurisdicción civil por estos hechos”.

En el mismo sentido se había pronunciado anteriormente – entre otros-, el Auto núm. 491/2009 de la Audiencia Provincial Provincial de Lleida (Sección 1ª) de 10 diciembre [JUR 2010\85502]: “De todo ello se desprende que no es acogible la pretensión interesada en la medida en que únicamente aparece fundada en el solo hecho de haber denunciado una supuesta lesión producida por un hecho de la circulación cuando ni la entidad de la lesión ni la supuesta infracción permiten establecer la necesaria relación de causalidad”.

A día de hoy, todavía no resulta habitual encontrarse con resoluciones que se pronuncien expresamente denegando el dictado del Título Ejecutivo en los supuestos en los que la falta de relación de causalidad entre las lesiones reclamadas y la mecánica del siniestro ocurrido es más que evidente tras la práctica de las pruebas en la vista del Juicio de Faltas (con estudios sobre  velocidades de impacto, cálculo de coeficiente de restitución,…). Más bien, lo que sucede es que, por un lado, el juzgador se limita a clasificar la conducta del causante del siniestro como no merecedora de reproche penal, sin pronunciarse al respecto de las pruebas destinadas a acreditar la falta de nexo causal y dicta Sentencia absolutoria, y por otro, consecuentemente, con posterioridad, dicta el Auto de Cuantía Máxima peticionado como fruto de un mero trámite. Ello deriva, en la formulación de la correspondiente Demanda de Ejecución del título, ante la cual la aseguradora únicamente puede formular oposición alegando culpa exclusiva de la víctima, Art. 556.3 de la LEC, descargándose sobre ella la carga de la prueba respecto a la falta de relación de causalidad y dificultando considerablemente sus posibilidades de éxito, favoreciendo el interés del perjudicado, o alternativamente, Pluspetición, Art. 557.1.3ª, alegando que la cuantía económica sería 0, si bien ninguna de ambas posibilidades de oposición encaja en la excepción alegada de falta de relación causal entre el daño sufrido y el accidente acaecido.

En definitiva, nos parece muy acertada la postura adoptada por este juzgador en el presente procedimiento, trabando el interés del perjudicado por obtener una compensación económica fruto de un pensamiento oportunista en el actual mundo de las reclamaciones contra las compañías aseguradoras, sabiendo de carecía de tal capacidad, pues ello establece un límite imaginario a la teoría del “todo cuela” y abre la puerta de la seguridad jurídica que deben ofrecer nuestras instituciones judiciales a los afectados, que no perjudicados, en estos supuestos tan especiales.

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