AGM Avocats
París

No es un secreto que el sector más afectado por la crisis ha sido el de la construcción. La falta de actividad e incentivos ha hecho que muchas empresas españolas piensen en emigrar con sus proyectos a otros países europeos. El principal destino de estos nuevos emprendedores es Francia, ya sea por la proximidad o por qué allí el sector de la construcción facturó el año pasado el triple que en España. Los factores clave para el gran desarrollo de este sector han sido la rehabilitación, las reformas y la eficiencia energética.

Debido a la crisis que ha afectado a toda Europa, Francia empezó a tomar el verano pasado una serie de medidas para revitalizar la construcción y la venta de inmuebles. Con estas medidas se está favoreciendo a la construcción de viviendas a través de la concesión de hipotecas y de las nuevas políticas fiscales. De momento todo está a favor de construir en nuestra vecina Francia, pero no hay que olvidar el cumplimiento de su legislación y de todos los certificados y seguros necesarios, ya que lo que importa es el criterio del país de destino, no del de origen. Debido a todas estas nuevas constructoras que están probando suerte allí, las autoridades se han puesto más duras. Sobre todo en el tema fiscal y laboral.

La legislación francesa exige unas garantías que toda empresa española debe tener en cuenta. Éstas son básicamente tener en orden todos los requisitos del seguro decenal y de responsabilidad civil, y que todos los trabajos hayan sido aceptados por el director de obra. Es muy importante exigir también a las empresas francesas las garantías y cauciones para asegurarse en caso de impago. Y no olvidar respetar todos los aspectos laborales, así como también fiscales y jurídicos.

Para la construcción de viviendas sobre plano, es decir, para aquellas en que el promotor sea también el propietario y el usuario final de la vivienda, la ley del código de construcción exige una serie de formalidades y obligaciones para los constructores, así como también para todos los que intervienen en la ejecución de la obra, ya sea parcial o totalmente.

Por un lado, los requisitos para la formalización del contrato son básicamente tres:

  1. Que el contrato esté por escrito es estrictamente necesario.
  2. Que en él consten una serie de menciones obligatorias como la designación del terreno, los títulos de la propiedad y los derechos del promotor, la afirmación de que el proyecto cumple con la normativa, todas las características técnicas del edificio y el coste de construcción, incluyendo las garantías, todos los trabajos a realizar, las modalidades de pago…
  3. No puede contener cláusulas consideradas abusivas.

Por otro lado, las principales obligaciones legales del constructor son las siguientes:

  • Cumplir los plazos de entrega.
  • Garantizar la obra y su perfecto estado.
  • Contratar todos los seguros que sean obligatorios.
  • Respetar la normativa de subcontratación francesa (más desarrollada que la española).
  • Respetar la normativa fiscal y laboral en el caso de empleados desplazados a Francia.

Sólo nos separan los pirineos de la oportunidad de ir más allá de nuestras fronteras y conseguir el éxito. Vaya preparando las maletas, nosotros nos encargamos del resto.

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