AGM Avocats
París

Muchas veces al ir a hacer negocios fuera de nuestro país nos encontramos con grandes diferencias a la hora de empezar a firmar contratos, entre otras cosas. Por eso es importante tener claras algunas cosas antes de partir. En el caso de empezar de cero en Francia, una de las sorpresas más comunes es el “bail commercial”, es decir, el alquiler comercial.

El “bail commercial” es, básicamente, un contrato de alquiler de locales para la explotación de una actividad comercial, industrial, artesanal, recreativa, etc. Es un contrato por el cual el arrendador alquila un local a un comerciante, industrial o artesano (el arrendatario), para que este último ejerza una actividad de negocio.

En España, el contrato de alquiler comercial se rige principalmente por lo acordado entre arrendador y arrendatario, pero Francia es un poco más estricta en este sentido. La ley francesa impone 4 condiciones a fin de que el contrato sea considerado como “comercial”:

  • Un contrato de alquiler.
  • Un local comercial.
  • Un fondo de comercio.
  • El registro del comprador.

La Ley francesa establece que la vigencia mínima del contrato de arrendamiento comercial es de 9 años, con la posibilidad de establecer una vigencia más larga. En cambio en España, no hay duración mínima ni máxima, sino lo que acuerden las dos partes. En ambos casos, la cantidad de alquiler también será pactada entre las dos partes, y esta cantidad puede ser renovada cada 3 años según lo que indique la ley.

En cuanto a la renovación, al acabamiento del contrato, tanto el inquilino como el arrendador tienen derecho a la renovación con la condición de que el arrendatario haya ejercido su actividad durante más de 3 años (5, en España). El inquilino debe pedir la renovación, o la cesación, con notificación al arrendador, con 6 meses de antelación a la expiración del contrato (4 meses, en el caso español). Si el propietario rechaza la renovación, éste debe de pagar una indemnización al arrendador. En caso de demanda de renovación por el arrendador, el precio del nuevo alquiler está fijado según el alquiler de origen y la variación del indicio estipulada en el contrato de arrendamiento original. El “bail commercial”, es un contrato de arrendamiento favorable para los inquilinos.

El contrato de arrendamiento podría establecer el pago de una cantidad de dinero (fianza) por el inquilino, determinado libremente por las partes, destinada a garantizar al arrendador la correcta ejecución del contrato. Este pago tiene que ser reembolsado al inquilino cuando deja el local a condición de que haya cumplido sus obligaciones contractuales y que no haya ningún imperfecto en el local que no estuviera con anterioridad.

La repartición de las cargas y de los gastos entre el inquilino y el arrendador tiene que figurar en el contrato de arrendamiento en un inventario preciso y limitativo.

  • Al cargo del inquilino: los gastos de mantenimiento y de reparaciones cotidianas.
  • Al cargo del arrendador: los gastos de grande reparación.

Estas son las principales diferencias entre el arrendamientos de locales en España y Francia, si desea entrar en más detalles no dude en llamarnos, le aconsejaremos de forma personalizada atendiendo a sus necesidades.

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