Mujeres emprendedoras en España: una cuestión de género, pero también de mejores inversiones

Marta Salvador Mateo, Abogada área Inmigración. AGM Abogados 

 

 

El Objetivo de Desarrollo Sostenible nº 5 de las Naciones Unidas es alcanzar la igualdad de género y una de sus consecuencias ha sido el interés cada vez mayor en el emprendimiento llevado a cabo por mujeres. En el Día Internacional de la Mujer Emprendedora, analizamos en qué situación se encuentra el emprendimiento femenino. 

 

Numerosos estudios a nivel global, europeo y nacional demuestran que las mujeres emprendedoras son claves para el crecimiento económico, a pesar de que siguen enfrentándose a obstáculos para acceder a los recursos necesarios para hacer crecer sus negocios. Entre otros, se destaca la dificultad de acceder a inversión debido a los estereotipos y sesgo de género que siguen existiendo, la brecha tecnológica o la disparidad que sigue existiendo en los trabajos de cuidados. Todos ellos dificultan a las mujeres la actividad emprendedora. 

 

En cuanto al ecosistema de las empresas emergentes o start-ups, a nivel global las mujeres están muy poco representadas, ya que solamente un 20% de estas empresas tienen al menos una fundadora mujer. Y a nivel europeo, solamente un 15,5% de los emprendedores son mujeres. Pero desde hace años prestigiosos estudios y publicaciones están demostrando por qué debe invertirse en proyectos encabezados por mujeres. Estos son algunos ejemplos que demuestran que las empresas que pertenecen a mujeres son buenas inversiones, incluso mejores: 

  • Los datos de rendimiento obtenidos durante 10 años por First Round Capital mostraron que la inversión en una start-up con al menos una mujer fundadora superó en un 63% a los equipos fundadores compuestos exclusivamente por hombres.
  • Según la investigación realizada por Boston Consulting Group, los negocios fundados por mujeres generan muchos más beneficios que aquellos fundados por hombres, más del doble por dólar invertido. Ese estudio destacaba sin embargo la brecha de inversiones, puesto que, al presentar sus proyectos delante de potenciales inversores, las mujeres reciben mucho menos que los hombres, una disparidad que de media superaba el millón de dólares.
  • Las mujeres emprendedoras son más eficientes en cuanto al capital, ya que generan un 20% más de ingresos que sus homólogos masculinos con la mitad del dinero, según la Fundación Kauffman. 

Esto demuestra que el motivo por el que resulta necesario potenciar, apoyar e invertir en el talento femenino en el emprendimiento no es tan solo un imperativo social derivado de los objetivos de igualdad y diversidad marcados en las agendas institucionales, sino que se trata también de una decisión inteligente y que da resultados significativos, suponiendo una contribución potencial al tejido productivo y al avance socioeconómico.   

 

 

¿Cuál es la situación en España? 

En España los emprendedores son predominantemente hombres. Según datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social sobre personas físicas dadas de alta en la Seguridad Social como autónomos, durante el primer trimestre de 2021 había de alta un 64,4% de hombres, frente al 35,6% de mujeres, por lo que la brecha de género en el trabajo autónomo es muy superior al del empleo por cuenta ajena. Sin embargo, España se encuentra por encima de la media europea en lo que respecta a emprendimiento femenino y parece ser que las dificultades en el panorama laboral resultado de la pandemia han servido para animar a muchas mujeres a iniciar sus propios proyectos.  

 

Según datos del Informe GEM España 2021-2022 sobre el ecosistema empresarial, por primera vez desde que se publica este prestigioso informe, a nivel nacional el porcentaje de mujeres involucradas en iniciativas emprendedoras de menos de 3 años y medio de vida (5,6%) es superior al de los hombres (5,4%), y aumenta en todas las fases del proceso de emprendimiento. Sin embargo, hay un 50% menos de iniciativas de medio y alto valor tecnológico lideradas por mujeres que por hombres, suponiendo una importante brecha en el emprendimiento de alto valor añadido, lo que demuestra la necesidad de políticas específicas en este sector. 

 

En el estudio GEM especial dedicado al emprendimiento de mujeres en España y que analiza los datos recogidos en 2020, se destaca que el emprendimiento femenino es diverso y se manifiesta con matices en función del contexto y de los territorios. También se hace hincapié en la brecha tecnológica existente y al hecho de que las mujeres necesitan un 11% menos de financiación que los hombres para iniciar sus proyectos (el menor acceso a la financiación bancaria, se compensan con una mayor financiación de familiares, amigos, subvenciones, ayudas y crowdfunding). 

 

El emprendimiento y la inversión que le acompaña es una de las prioridades del Gobierno español, decidido en continuar su apuesta por la promoción y la atracción del talento a través de políticas y legislaciones muy diversas, como la tan esperada Ley de fomento del ecosistema de las empresas emergentes (la ya conocida como Ley de Start-ups, que está a punto de entrar en vigor) que tiene como objetivo atraer talento e inversión mediante la creación de ecosistemas favorables al establecimiento de emprendedores o trabajadores a distancia. Y el emprendimiento liderado por mujeres ocupa un lugar destacado en la agenda política del ejecutivo español, ya que el Gobierno está apostando por políticas dirigidas específicamente a mujeres como el programa Enisa Emprendedoras Digitales mediante el cual el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación digital apoyará e impulsará, a través de la financiación, proyectos de emprendimiento digital femenino y reducir la brecha de género existente en este ámbito.  

 

¿Y en qué situación se encuentran las mujeres extranjeras de fuera de la Unión Europea que desean emprender en España?

Para ellas, a las dificultades que afectan a las mujeres a nivel global y nacional, hay que añadirle el aspecto migratorio 

 

Según los datos publicados por la Secretaría de Estado de Migraciones hasta 2020, las mujeres extranjeras seguían optando mayoritariamente por las autorizaciones de residencia y trabajo por cuenta ajena, con un 55,6% de dichas autorizaciones, frente a tan solo el 38,4% de las autorizaciones de residencia y trabajo por cuenta propia concedidas durante el 2020. 

 

Sin embargo, el Gobierno español en su afán de atracción del talento ha decidido flexibilizar los requisitos que los ciudadanos extracomunitarios tienen que cumplir para poder emprender en España a través de la autorización de residencia y trabajo por cuenta propia. Con la nueva modificación del Reglamento de Extranjería que entró en vigor este verano se han introducido las siguientes modificaciones que pueden tener un gran impacto en las posibilidades de emprendimiento y sus probabilidades de éxito: 

  • Las renovaciones de las autorizaciones de residencia y trabajo por cuenta ajena ya llevarán incorporada también la autorización para trabajar por cuenta propia lo que permitirá a dichas personas emprender nuevos negocios a la vez que mantienen sus trabajos por cuenta ajena. Esto, sin duda, favorecerá a las mujeres que quieran emprender sin tener que renunciar a una fuente de ingresos estables durante las primeras fases de su proyecto, si así lo deciden.
  • Flexibilización de los requisitos económicos para las autorizaciones de residencia y trabajo por cuenta propia. Ya no será necesario acreditar la disposición de medios económicos para el propio mantenimiento, puesto que se entiende que con la inversión necesaria para empezar el proyecto ya se cubrirán las necesidades del solicitante, reduciendo así considerablemente el importe necesario a justificar. 

Esta es la opción que ofrece el régimen general para aquellas ciudadanas extracomunitarias que quieran iniciar sus proyectos empresariales en España, pero no podemos olvidar la opción prevista en la Ley 14/2013 de apoyo a los emprendedores y su internacionalización, el visado o la autorización de residencia para emprendedores. Esta ley ofrece la posibilidad de solicitar un visado o una autorización de residencia como emprendedor a aquellas personas que quieran venir a España para iniciar, desarrollar o dirigir una actividad emprendedora. Sin embargo, el mismo texto legal acota qué se entenderá como actividad emprendedora, limitándola a aquella que sea de carácter innovador con especial interés económico para España, lo cual actualmente corresponde a un sector liderado mayoritariamente por hombres.  

 

Esperamos que con la entrada en vigor de la Ley de Start-ups y la flexibilización que conllevará en aspectos migratorios, pero también fiscales y mercantiles, la brecha existente entre emprendimiento masculino y femenino, especialmente en el de alto valor añadido e innovador, se reduzca hasta llegar a ser inexistente. 

 

 

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